31.8.13

A TRAVÉS DE LAS LETRAS: EL MAGO DE OZ


Oz y sus Memorables Personajes

Quién no ha oído hablar sobre Oz alguna vez. El mágico País de Oz está presente en la cultura popular. Pues, niños y adultos, desde principios del siglo XX han disfrutado de este clásico de la literatura infantil. Y siendo The Wonderful Wizard of Oz, un libro tan famoso ―parte de una colección escrita por L. Frank Baum― en el mundo y sus personajes tan recordados, me pregunté: ¿Por qué no hablar de los viajeros que recorren todo El País de Oz para cumplir sus deseos?

Dorothy

Ésta adorable niña de Kansas vive con el tío Hernry y la tía Em, y como olvidarnos de su querido perro Toto. Describe a Kansas, o al menos donde ella vive, totalmente gris. Un día, un peligroso ciclón aparece y se lleva a Dorothy a el País de Oz, ahí es donde comenzarán sus aventuras para volver a casa. El único deseo que persigue es el de retornar a su hogar, por muy gris que sea, porque al fin y al cabo es el lugar donde pertenece y se siente segura con las personas que la quieren.

Y se pasa recorriendo El País de Oz en busca de el Gran y Terrible Oz, quien supuestamente es el único con el poder se regresarla a Kansas. En el camino, no hace nada extraordinario (sí, fue sarcasmo), sólo salva a algunos amigos, destruye a indeseables brujas malvadas y libera un par de pueblos esclavizados por éstas. Todos piensan que es poderosa, hasta el Gran Oz lo hace. El problema es que, a pesar de sus maravillosos logros, no lo ha descubierto. Las zapatillas plateadeas que alguna vez consiguió eran mágicas, pero ella, quien las utilizaba no sabía de eso, nada. 

¿El poder siempre estuvo en Dorothy? Sí, no tenía por qué buscar a un mago, ya que ésta magia siempre estuvo con y en ella, sólo le faltaba descubrirla y utilizarla.

El Espantapájaros

Este personaje va en busca de Oz para pedirle un cerebro, porque un cuervo en algún momento de su corta vida le dijo que lo único que valía tener en el mundo era un cerebro. Éste espantapájaros es salvado por Dorothy de la desgracia de vivir como ya lo estaba haciendo, con una cabeza vacía. Y esto dos se hacen amigos y comienzan a viajar. 

Lo curioso de todo esto, es que cuando surge un problema, es él quien tiene las posibles soluciones. ¿Es necesario tener una masa orgánica para ser inteligente? Según Oz, no. Según Oz la sabiduría se adquiere a través de la experiencia que aportan los conocimientos.

El Leñador de Hojalata

Encantado por una malévola bruja, por capricho del padre de la joven con quien el leñador tenía intención de casarse, es destinado a perder cada parte de su cuerpo. Y cada vez que se corta con su hacha casualmente una de sus extremidades, éste va donde un hojalatero, quien le reemplaza así todo el cuerpo, convirtiéndose en el Leñador de Hojalata.

Pierde también el corazón y quien no tiene corazón no puede amar (lógicamente deducido). Deseoso de obtener uno se en-rumba junto con Dorothy, el Espantapájaros y Toto en un viaje que posiblemente le dé lo que quiere. Y, bueno, vosotros seguramente pensáis que es un ser insensible e indiferente, pero estáis muy mal. Porque éste querido amigo es considerado con todas las criaturas.

El León Cobarde

Si alguien pregunta quién es el rey de la selva, inmediatamente diríamos que es el león. Se supone (aclaro, es sólo una suposición) que es el animal más valiente de todos los animales.

Pero, ¿de qué clase de valentía hablamos? El león quiere una especie de valentía sin sentido. Una valentía de nunca tener miedo cuando el peligro se presente. Mas no sería un sacrificio, ¿no?. Es que de eso se trata, cuando uno está petrificado de miedo, enfrenarse a lo que le causa pavor. Y es que El León Cobarde tiene esta última clase de valor, porque cuando sus compañeros de viaje están en peligro, él trata de ayudarlos aún cuando lo que enfrenta no es en lo más mínimo de su agrado.

Toto

Y como dice la canción: Yo soy tu amigo, yo soy tu amigo fiel... (seguro lo leíste cantando, pues ¿quién no?). En fin, Toto totalmente personifica la lealtad, ya que siempre acompaña a su ama, Dorothy, y la sigue y la comprende y está dispuesto a estar donde ella esté (ya mencioné algo parecido). Y es él quien la salva de volverse tan gris como todo lo que habita en Kansas.




Recientemente hice este viaje al País de Oz y conocí a estos buenos amigos. En fin, esta es mi humilde opinión acerca de los personajes que están en nuestra memoria colectiva y en mi infancia.

Berenice

POR QUÉ ESCRIBO

Cuando niña, en cada cumpleaños no faltaba alguien que me obsequiara un diario o un cuaderno de notas o cualquier cosa que sirviese para escribir ―debo aclarar, todavía lo hacen―. Y nunca supe realmente qué hacer con uno. Si era un diario, me proponía diciéndome: Todos los días voy a escribir todo lo que me suceda. Pero era muy tedioso hacerlo, primero porque no todo lo que hacía era una gran historia para contar y segundo porque me dolía la mano al escribir absolutamente todo, con detalles poco relevantes. Así que me aburría y lo dejaba. Por eso en mi estante de libros hay y hubo un montón de cuadernos inconclusos.

Sé que otras personas manejaron esta situación mucho mejor que yo. Al llenar sus hermosas libretas con recuerdos, fotos, poesías, historias, etc. Cosa que nunca intenté. Por esa razón, quiero vaciar mis esperanzas en esta bitácora y llenarla de esas cosas maravillosas. Además últimamente mis deseos por escribir y expresarme son más fuertes que nunca.

Este medio de expresión ―sin ser tan formal, este blog― me servirá para narrar mis aventuras inter-galácticas, quiero decir, las aventuras de mi (contra) corriente vida. Para abrirme y contarles las posibles reflexiones que hago ―tratando de no perder la costumbre. Para hablar de música, de libros y películas que disfruto (y quizá también de las que no). ¿Por qué no? Si este blog se ha hecho con esa única finalidad, de servir a mi pasión de la libre expresión.

Berenice